Noticias

Ver todas las noticias

Foto de Carta a los trabajadores de la Biblioteca Nacional de Cuba y del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas del Dr. Eduardo Torres Cuevas

Carta a los trabajadores de la Biblioteca Nacional de Cuba y del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas del Dr. Eduardo Torres Cuevas

16/12/2019
Por: Dr. Eduardo Torres Cuevas, Biblioteca Nacional José Martí

Durante doce años y 8 meses he trabajado junto a ustedes en nuestra querida Biblioteca Nacional y en el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas. Ha llegado la hora de despedirme de ustedes como Director de la Institución y de su Sistema. He sido designado para cumplir otras tareas que también considero relevantes. En este momento no puedo negar que siento tristeza por separarme de una institución y de sus trabajadores que me acogieron, que trabajaron conmigo durante todos estos años y para quienes albergo un profundo sentimiento de compañerismo y aprecio. Compartimos juntos momentos de alegrías y realizaciones, de esperas y de esperanzas en que cada día nuestra institución y su sistema mejoraran y alcanzaran un lugar destacado entre las Bibliotecas Nacionales del mundo.  Así no los exigía la tradición de los Bibliotecarios, directores, intelectuales, estudiantes y trabajadores cubanos, que durante más de un siglo contribuyeron a su desarrollo y perfeccionamiento constante.  
En mi caso personal, estoy unido a esta institución desde mi más temprana juventud. Recién inaugurada comencé a visitar su sala de música; años después, como estudiante del Bachillerato de la Universidad, devoraba libros y documentos, sobre todo de Colección cubana. En su tercer piso disfruté y adquirí conocimientos con intelectuales tan importantes como Cintio Vitier, Jorge Ibarra, Manuel Moreno Fraginals y las bibliotecarias Zoila Lapique, Josefina y Aracely García-Carranza, entre otros que dieron a las salas de lectura un ambiente cultural y de conocimientos que me atrevería a afirmar que era único en el país. Allí la joven muchachada, aspirantes a profesionales de la cultura y la historia, intercambiamos vehementemente en discusiones inacabables. Allí también disfrutamos los libros y documentos envejecidos por el tiempo. Por eso he llamado a la institución la Catedral de la Cultura Cubana.
Quizás por todo lo anterior, acepté gustoso la dirección de la Institución. Durante más de una década hemos trabajado en su mejoramiento físico y en el perfeccionamiento de sus procesos técnicos y metodológicos, así como en la calidad de sus servicios y de su imagen. Muchos esfuerzos ya han dado resultados; otros, lo darán próximamente. Me voy con la insatisfacción de no haber logrado todo lo que me propuse. Fueron tiempos difíciles. Aprovecho entonces para expresar mi agradecimiento sincero a todos los compañeros que durante este periodo formaron parte en algún momento del equipo de dirección. Ellos me acompañaron, a veces en horas agotadoras de trabajo, compartieron mis sueños y luchamos entre todos, por hacerlos posibles.  
Al despedirme de ustedes, lo hago como director de la Institución, pero no como usuario amante vehemente de la cultura y la Historia de Cuba. Ustedes seguirán construyendo lo que nos propusimos, la conservación del tesoro bibliográfico de la Nación Cubana y la construcción de la Biblioteca Nacional del siglo XXI.
Le deseo muchos éxitos al nuevo director y al colectivo de trabajo que constituye la BNCJM y su SNBP.

Dr. Eduardo Torres-Cuevas 
La Habana, 16 de Diciembre, 2019


Niña leyendo...